QUE FUE LA CERDOS

Cerdos y Peces fue una revista creada y dirigida por el escritor y periodista maldito Enrique
Symns. Su aparición se dio en el año 1983, a la par del retorno de la democracia y el final de la
última dictadura militar argentina. Con una libertad de expresión aún restringida, la Cerdos y
Peces se animó a abordar temáticas sociales que estaban silenciadas o excluidas de la cultura
oficial: homosexualidad, prostitución, travestismo, legalización del consumo de marihuana,
pedofilia. Con un lenguaje directo y sin tapujos publicó notas sobre sexualidad en todas las
variantes y formas posibles. Arremetió contra estructuras y mandatos sociales tales como la
familia, la iglesia, el trabajo, la monogamia. También fue pionera en darles un espacio a
distintos organismos de derechos humanos que se organizaban para denunciar abusos
perpetrados desde el Estado, como maltratos en las cárceles, hogares de menores o casos de
violencia policial, que luego serían conocidos como casos de “gatillo fácil”. La línea editorial
que enarboló la revista fue también toda una revelación para la época. Su estilo se diferenció
claramente del llamado “periodismo objetivo”. La premisa de Symns era que si se escribía
sobre algún leprosario, manicomio o cárcel, los que debían hablar en la nota eran los leprosos,
los locos y los presos, y no las autoridades médicas o judiciales de esas instituciones. Esta
impronta antropológica y el carácter vivencial de sus notas ejercerían una influencia decisiva
en lo que hoy se conoce como “periodismo narrativo”. Por sus páginas también desfilaron
como colaboradores algunos de los principales referentes del underground porteño de la
década del ochenta y comienzo de los años noventa: el Indio Solari, Alejandro Urdapilleta,
Batato Barea, Fernando Noy, y una variedad de músicos, escritores, dibujantes, intelectuales,
actores y actrices que por ese entonces formaban parte de la llamada contracultura argentina.
Sería difícil definir a la Cerdos y Peces como una revista periodística, ya que tanto por su estilo
como por su contenido trascendió el formato de cualquier medio gráfico. Tal vez lo que más la
represente sean aquellas palabras de Antonín Artaud cuando dijo que todo acto creativo no
debería tener otro objetivo que el de sacudir y despertar a la conciencia pública. La Cerdos y
Peces, como tal, cumplió al pie de la letra con esa aspiración.